Cómo desconectar del trabajo si estás localizable

Son las 22:10 y se ilumina la app del jefe de turno: el horario de mañana ha cambiado. O es domingo por la noche y la dirección ha enviado un correo que nadie tiene que contestar, pero que todos leen. Nadie te obliga a responder. Aun así, desconectar del trabajo cuesta mucho más. Quien está siempre localizable sigue con la cabeza en el trabajo. Eso se llama tecnoestrés: el estrés que provoca la tecnología en el trabajo y alrededor de él.

El mensaje no es el problema

Un mensaje corto te lleva diez segundos. Lo que importa es lo que hace con el resto de tu tarde. Sabes que está ahí y te preguntas si esperan una respuesta.

Los investigadores lo llaman telepresión: el impulso de responder enseguida a los mensajes de trabajo (Barber y Santuzzi, 2015). Ese impulso suele nacer de una expectativa no expresada, no de un acuerdo. Por eso mismo cuesta hablar de ello.

Por qué cuesta tanto desconectar

Recuperarte después del trabajo empieza por soltar el trabajo mentalmente. Los psicólogos lo llaman desvinculación psicológica (Sonnentag, 2012). Quien no se desvincula sigue dándole vueltas al trabajo, también durante la cena o en el sofá.

En un estudio con diarios, los investigadores vieron que usar el móvil para trabajar por la noche iba unido a más conflicto entre trabajo y casa. Eso coincidía con menos recuperación y más síntomas de burnout (Derks y Bakker, 2014).

Recuperarse es más que no hacer nada. Sonnentag y Fritz (2007) distinguen cuatro experiencias que ayudan.

Un mensaje a las 22:10 afecta a tres de ellas. Te desvinculas menos, tu descanso es más corto y tu tiempo ya no es del todo tuyo.

Nadie es el culpable

El responsable que escribe correos por la noche suele hacerlo para tener libre el día para el equipo. El compañero que contesta al instante quiere ayudar. Ambos actúan con buena intención.

Aun así, notas el efecto, incluso cuando el mensaje no es urgente. Basta la expectativa de que leas el correo fuera del horario para afectar al bienestar. No solo al del empleado, también al de la pareja en casa (Becker et al., 2021).

Así que el patrón es compartido. Eso significa también que puedes cambiarlo con tu equipo, sin que nadie tenga que sentirse culpable.

Cinco acuerdos para la reunión de equipo

Los acuerdos ayudan más que los buenos propósitos. Habla de ellos en la reunión de equipo, también con quienes no tienen escritorio ni correo del trabajo. Piensa en los turnos, la planta, el teléfono y los grupos de WhatsApp.

  1. Canal. Acuerda qué canal usas para qué: la app para los horarios, el correo para el resto.
  2. Urgente. Decide qué es urgente y quién llama entonces. Todo lo demás espera al siguiente día laborable.
  3. Plazo de respuesta. Deja claro que nadie tiene que responder fuera del horario. Así, estar un rato sin localizar está sencillamente permitido.
  4. Programar. Programa los mensajes para que lleguen en un día laborable.
  5. Dar ejemplo. Los responsables muestran lo que acuerdan. Un líder que a las 22:10 no envía nada dice más que una norma.

¿Quieres saber qué está pasando? Pregúntaselo a tu equipo. Cuenta de antemano qué pasará con las respuestas y mantenlas anónimas. Implica al comité de empresa en los acuerdos sobre disponibilidad. Quien responde quiere saber que después cambia algo de verdad. Lee también cómo detectar antes el estrés laboral.

Empieza mañana con una pregunta en la reunión de equipo: ¿cuándo esperamos en realidad una respuesta?

Manos a la obra

Con el módulo Carga de trabajo de Deepler Research ves por equipo dónde aprieta la carga de trabajo, también fuera del horario. ¿Prefieres saber primero adónde se va tu propia energía? Haz entonces el test de estrés laboral.

Fuentes

  • Barber, L. K., & Santuzzi, A. M. (2015). Please respond ASAP: Workplace telepressure and employee recovery. Journal of Occupational Health Psychology, 20(2), 172-189.
  • Becker, W. J., Belkin, L. Y., Tuskey, S. E., & Conroy, S. A. (2021). Killing me softly: Organizational e-mail monitoring expectations’ impact on employee and significant other well-being. Journal of Management, 47(4), 1024-1052.
  • Derks, D., & Bakker, A. B. (2014). Smartphone use, work-home interference, and burnout: A diary study on the role of recovery. Applied Psychology, 63(3), 411-440.
  • Sonnentag, S. (2012). Psychological detachment from work during leisure time: The benefits of mentally disengaging from work. Current Directions in Psychological Science, 21(2), 114-118.
  • Sonnentag, S., & Fritz, C. (2007). The Recovery Experience Questionnaire: Development and validation of a measure for assessing recuperation and unwinding from work. Journal of Occupational Health Psychology, 12(3), 204-221.
  • Tarafdar, M., Tu, Q., Ragu-Nathan, B. S., & Ragu-Nathan, T. S. (2007). The impact of technostress on role stress and productivity. Journal of Management Information Systems, 24(1), 301-328.

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